{"id":15416,"date":"2021-03-15T11:38:39","date_gmt":"2021-03-15T14:38:39","guid":{"rendered":"http:\/\/infoluro.com\/?p=15416"},"modified":"2021-03-15T11:38:42","modified_gmt":"2021-03-15T14:38:42","slug":"la-historia-de-un-pionero-farmaceutico-en-hilario-ascasubi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infoluro.com\/?p=15416","title":{"rendered":"La Historia de un pionero farmac\u00e9utico en Hilario Ascasubi"},"content":{"rendered":"\n<p>En su sitio web, La Nueva record\u00f3 la historia de Jorge Ra\u00fal Alegr\u00eda (Fallecido el a\u00f1o pasado), quien abri\u00f3 una farmacia en los 50 en la vecina localidad, en una \u00e9poca en que no hab\u00eda m\u00e9dicos ni enfermeros. Alegr\u00eda, es recordado como un sanador ya que con su t\u00edtulo de Auxiliar Nacional de Farmacia se convirti\u00f3 en una de las figuras esenciales de un pueblo en el que en la d\u00e9cada del 50 a\u00fan no hab\u00eda m\u00e9dicos ni enfermeros. (Fuente: lanueva.com)<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Tal como dej\u00f3 escrito en su libro Mis Vivencias, esta \u00e9poca estuvo marcada por avances y retrocesos, por luchas cotidianas de personajes an\u00f3nimos que buscaban formar una identidad local y mejorar la calidad de vida de los habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPensar que cuando llegu\u00e9 en la d\u00e9cada del 50, no hab\u00eda luz el\u00e9ctrica. Por las noches viejas l\u00e1mparas a mecha y kerosene alumbraban con luz mortecina. Luego llegaron los faroles. Las calles eran de tierra, sin cord\u00f3n cuneta. No hab\u00eda m\u00e9dicos ni enfermero, solamente alg\u00fan curandero que con sus yerbas y tradiciones llevaba alivio a los enfermos animados por la fe\u201d, expres\u00f3 en su libro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Eran a\u00f1os en que no hab\u00eda tendido el\u00e9ctrico \u2013los vecinos se iluminaban con l\u00e1mparas a kerosene- ni gas natural. Tampoco hab\u00eda agua corriente y las calles eran de tierra sin cord\u00f3n cuneta. Salvo el viejo Chevrolet del se\u00f1or Tomasi, que Alegr\u00eda menciona en sus relatos, el resto eran de tracci\u00f3n a sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Las distancias a recorrer eran grandes para quienes necesitaban ver a un m\u00e9dico, por eso, muchas veces, los vecinos lo consultaban con desesperaci\u00f3n. \u00c9l, siempre presto, intentaba aliviar dolores o atender urgencias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRecuerdo la hospitalidad de la familia Cuarteros. Sin duda hab\u00eda muchas falencias, pero tambi\u00e9n se contaba con una invalorable ventaja: un grupo humano que amaba su tierra, la trabajaba, la regaba con su sudor y \u00e9sta respond\u00eda a su entrega produciendo cosechas admirables\u201d, se\u00f1al\u00f3 en su obra.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;\u201cAlfredo Macari, quien abr\u00eda frentes de progreso con vigorosos impulsos renovados y Los Mujica, los Velasquez, frente a sus quintas lideraban siembras y cosecha ricas y variadas. Pedro Arvizu en el INTA. Acquaviva en la estancia San Adolfo, a cargo del campo experimental de la Universidad Nacional del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Alegr\u00eda record\u00f3 y comparti\u00f3 como era aquel pueblo cuando \u00e9l lleg\u00f3, resaltando los nombres de quienes con entusiasmo y esfuerzo fueron el motor de los cambios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn las cuatro manzanas de tierra, los hermanos Lezcano, el \u201cchueco\u201d \u00c1lvarez, Constant\u00edn, piloteaban negocios de Ramos Generales. La familia Timi con su negocio y su surtidor en la gran esquina, complementaba los servicios de la estaci\u00f3n de servicio de Payela. Caminos atend\u00eda el correo. En frente, en la otra gran esquina: la panader\u00eda, dominios de Farr\u00e9, uno de los primeros habitantes, quien hab\u00eda construido un local de farmacia, al lado, para su hija\u201d, record\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;\u201cCon el tiempo, a mi llegada, la reemplac\u00e9 en ese mismo lugar. Don Mayer con su bar alojamiento y Payarol, Don Baba el carnicero. Neubauer con la parada de colectivos y casa de comidas. Burgos con su verduler\u00eda, Bucowsky, Moreno jefe de la estaci\u00f3n de ferrocarril y tantos otros!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>previa formaci\u00f3n en La Universidad Nacional de la Plata, supo asistir a una poblaci\u00f3n que mancomunada, trabajaba en una \u00e9poca de siembra, cuando sin duda la vida era m\u00e1s simple.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Sus hijas lo recordaron con estas palabras: \u201cNaturalmente emp\u00e1tico con el sufrimiento ajeno, supo irradiar, a\u00fan desde la incomodidad y las dificultades, un marco de contenci\u00f3n imborrable en la memoria, fiel testigo de su generosa entrega, esmerada, silenciosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;\u201cAl cumplirse un a\u00f1o de su partida de este plano, el recuerdo permanente y el homenaje a trav\u00e9s de uno de sus cuentos, en el que espeja parte de la actualidad de este mundo tan complejo, en el que la naturaleza pareciera tomar un rol protag\u00f3nico en su acci\u00f3n reiterativa de volver a ubicar al hombre en su centro\u201d, dijeron.&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;All\u00ed, el autor hizo hincapi\u00e9 en la fuerza arrolladora de la naturaleza que lo obliga a replantearse sus v\u00ednculos con la Madre Tierra, algo tan pertinente en los tiempos que corren.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Relato de Jorge Ra\u00fal Alegr\u00eda:<em>&nbsp;&#8220;El d\u00eda en que todo se trastoc\u00f3&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;La ma\u00f1ana estaba espl\u00e9ndida. Los rayos de sol resbalaban en la alfombra verde, jugueteaban con las copas de las alamedas, y ca\u00edan verticales, iluminando los techos desparejos y gris\u00e1ceos por la sal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Nada presagiaba una cat\u00e1strofe. S\u00f3lo los perros, aparentemente dotados de un sentido especial, se mostraban nerviosos, atemorizados y buscaban refugio en las enramadas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Repentinamente, comenz\u00f3 a escucharse un extra\u00f1o ruido. Profundamente grave al principio, se extendi\u00f3 luego con roncos matices disonantes y en apenas segundos, aument\u00f3 su intensidad para transformarse r\u00e1pidamente, en un rugido eternamente prolongado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Sorprendida, la gente inmovilizada, elevaba la mirada interrogante hacia el cielo. Y, sin encontrar respuesta, enmudec\u00eda. La piel, fuertemente castigada por la arena y el polvo hiriente en las pupilas, reforzaban a cada instante, el inter\u00e9s por resistir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Con la visi\u00f3n borrosa, ya la intenci\u00f3n s\u00f3lo era poder comenzar a correr estupefactos. Toda la ira de la naturaleza y sus demonios se hab\u00eda desatado con furia loca. La paz de la ma\u00f1ana se hab\u00eda trastocado en caos. La fuerza del viento, hab\u00eda comenzado a destrozar todo lo que se opon\u00eda a su paso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Por las mirillas se presenciaba un cuadro dantesco. Se ve\u00edan pasar arrastrados toda clase de objetos. Cartones, chapas, bolsas, ramas, tambi\u00e9n patos y gallinas\u2026 Un perro de mediano peso volaba a varios metros de altura. Un autom\u00f3vil sin conductor pas\u00f3 a rauda marcha, hasta quedar encajado en una cuneta a cincuenta metros.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;Los \u00e1rboles comenzaron a inclinarse, hasta terminar varios, arrancados de cuajo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp;La embestida, hab\u00eda dejado innumerables da\u00f1os. Las p\u00e9rdidas materiales se pod\u00edan reponer, las humanas\u2026 esas p\u00e9rdidas eran irremediables. Y aunque muchos pobres o ignorantes trabajasen juntos y para sus seres queridos, quiz\u00e1s con m\u00e1s sentimiento que muchos poderosos, la vida de unos y otros cobrar\u00eda el mismo valor ante la desgracia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su sitio web, La Nueva record\u00f3 la historia de Jorge Ra\u00fal Alegr\u00eda (Fallecido el&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15417,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45,9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15416"}],"collection":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15416"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15416\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15418,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15416\/revisions\/15418"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15417"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}