{"id":6719,"date":"2018-09-27T09:37:40","date_gmt":"2018-09-27T12:37:40","guid":{"rendered":"http:\/\/infoluro.com\/?p=6719"},"modified":"2018-09-27T23:18:55","modified_gmt":"2018-09-28T02:18:55","slug":"cabecitas-negras-quienes-son-y-como-trabajan-los-recolectores-de-cebolla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infoluro.com\/?p=6719","title":{"rendered":"\u201cCabecitas negras\u201d: qui\u00e9nes son y c\u00f3mo trabajan los recolectores de cebolla"},"content":{"rendered":"<p>Esta cr\u00f3nica redactada por el Periodista Maximiliano Buss, gan\u00f3 la Beca Carlos Pagni 2018 de la Universidad Torcuato Di Tella. El jurado que la eligi\u00f3 estuvo integrado por los periodistas Carlos Pagni, Gail Scriven, Carlos Reymundo Roberts, Diego Cabot, H\u00e9ctor Guyot y la profesora Karina Galper\u00edn. El periodista de Pedro Luro que actualmente se desempe\u00f1a en La Naci\u00f3n, comparti\u00f3 un d\u00eda completo con una cuadrilla de cebolleros, recogiendo testimonios y viviendo en carne propia lo sacrificado de esta labor.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El plan de Severo es simple. Parado al costado de la puerta del colectivo, saludar\u00e1 uno por uno a los encapuchados, los ayudar\u00e1 a subir y esperar\u00e1 a que los treinta asientos se completen.<\/p>\n<p>Es s\u00e1bado y son las cinco y media de la madrugada. Con un fr\u00edo que dan ganas de abrazar el motordel viejo Mercedes Benz, los encapuchados avanzan en grupos desordenados por el barrio desierto.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/infoluro.com\/2018\/09\/cabecitas-negras-quienes-son-y-como-trabajan-los-recolectores-de-cebolla\/whatsapp-image-2018-09-26-at-11-58-22-2\/\" rel=\"attachment wp-att-6723\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6723 aligncenter\" src=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-225x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-225x300.jpeg 225w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-600x800.jpeg 600w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-315x420.jpeg 315w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-640x853.jpeg 640w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2-681x908.jpeg 681w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-2.jpeg 960w\" sizes=\"(max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/a>Unos aparecen de la izquierda, otros de la derecha, unos pocos salen de atr\u00e1s. Todos cargan un balde de pl\u00e1stico de veinte litros que alguna vez tuvieron aceite lubricante para tractor. Desde lejos parecen que son todos hombres, pero cuando los faroles del colectivo los encandilan de frente, las caras de dos o tres mujeres se asoman por encima de los cuellitos de manta polar.<\/p>\n<p>Severo tiene poco m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, naci\u00f3 en Sucre, Bolivia, y es uno de los sesenta cuadrilleros que reclutan jornaleros en Pedro Luro, un pueblo escondido a ochocientos kil\u00f3metros de la Ciudad de Buenos Aires, en el extremo sur de la provincia y en medio del valle del R\u00edo Colorado.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o aqu\u00ed se cosecha la mitad de la cebolla que se consume en la Argentina y m\u00e1s del ochenta por ciento que se exporta al mundo. Por eso, cuando la zafra tiene un a\u00f1o malo, toda la actividad econ\u00f3mica de la regi\u00f3n se paraliza. Los productores paran de invertir, los comercios dejan de vender, los contadores dejan de facturar.<\/p>\n<p>\u2014Este es uno de esos a\u00f1os fieros. La bolsa de cebolla est\u00e1 cien pesos, por m\u00e1s que digan lo que digan, no vale una mierda. Los productores la quieren aguantar para especular con el precio y muchos changos est\u00e1n desesperados por salir a laburar \u2014explica Severo. Y es por eso que esta madrugada su colectivo se llena en menos de cuarenta minutos.<\/p>\n<p>En el pueblo las cuadrillas siempre van cargadas porque solo salen cuando est\u00e1n cargadas. No vale la pena meterse al barro con menos de una docena de jornaleros arriba. Hoy son treinta y cuatro, y\u00a0 van a un campo a once kil\u00f3metros, pasando el puente negro que pone el l\u00edmite entre el distrito de Villarino y el de Patagones.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos muchachos! \u2014dice Severo, y cierra con fuerza la puerta desgastada del colectivo.<\/p>\n<p>El cami\u00f3n, como le dicen ac\u00e1 adentro, salta sin piedad por las calles de tierra del pueblo. Avanza cuatro cuadras, dobla a la derecha, sigue otras tres, gira a la izquierda, cruza una v\u00eda y llega hasta \u201cel centro\u201d. No quedan muchos metros m\u00e1s antes de que se termine el pueblo, y sin que nadie lo espere, una frenada del colectivo despabila a los encapuchados y les hace cabecear el respaldar.<\/p>\n<p>Primera parada.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Panader\u00eda! Tienen cinco minutos y los quiero a todos arriba \u2014dice Severo. Y todos, menos una pareja que sigue tapada con las cobijas, bajan a comprar lo que van a comer cuando llegue el mediod\u00eda.<\/p>\n<p>La panader\u00eda est\u00e1 abierta desde las cuatro y la atienden dos empleados que corren de un lado al otro del mostrador que los separa de un sal\u00f3n apelmazado de campesinos que piden mortadela y queso en fetas, pan redondito para preparar s\u00e1nguches, alg\u00fan jugo de fruta o una gaseosa cola de tres litros.<\/p>\n<p>\u2014En total, cada uno gasta alrededor de ciento veinte pesos. Si a lo largo de una madrugada atiendo a dos cuadrillas, cierro las persianas a las seis de la ma\u00f1ana con 5000 pesos en mi caja registradora. Eso para nosotros es una diferencia grande, m\u00e1s ahora que las tarifas de los servicios y las mercader\u00edas aumentaron much\u00edsimo \u2014comenta la due\u00f1a del local.<\/p>\n<p>Ya son las seis y media. Los cinco minutos se hicieron veinte. Severo se cansa y abre la puerta del local. \u2014\u00a1R\u00e1pido que nos vamos! \u2014le dice a los dos o tres que faltan, mientras les toca la espalda\u00a0 y los empuja hasta la vereda.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>En la radio local, entre zambas santiague\u00f1as, caporales bolivianos y alguna que otra cumbia santafesina, la locutora anuncia un d\u00eda c\u00e1lido por la tarde, con un cielo sin nubes y con mucho viento.<\/p>\n<p>La puerta se vuelve a cerrar, el colectivo encara la ruta y los focos amarillentos del techo se apagan. El traqueteo del motor deja en silencio los ronquidos, los bostezos y los ruidos de esos est\u00f3magos en ayuno. Cada tanto, alg\u00fan encapuchado mal sentado se cae entre los baldes. Los asientos de cuero desgastado no tienen apoyabrazos ni son lo suficientemente mullidos como para mantener un cuerpo en su lugar.<\/p>\n<p>Ocho kil\u00f3metros despu\u00e9s, el conductor toma una curva, sale de la ruta y se mete por una huella arenosa y de toscas hirientes. El colectivo se mueve de un lado al otro entre dos hileras de tamariscos. Al fondo, una tranquera de madera y alambres retorcidos marca el final del viaje.<\/p>\n<p>El colectivo se para al borde de un desag\u00fce, al costado de dos pilas de cebollas arrancadas de la tierra y tapadas con nylon negro.<\/p>\n<p>\u2014Creo que son estas. S\u00ed, son estas. De ac\u00e1 tenemos que juntar unas 1700 bolsas para que el d\u00eda nos rinda \u2014comenta Severo, y se baja con una linterna para revisar si la cebolla es muy chica o est\u00e1 podrida.<\/p>\n<p>En el valle, todos los a\u00f1os se siembran unas 10.000 hect\u00e1reas de de cebolla, pero se cosechan 8000. Esa diferencia se explica por los niveles de podredumbre en algunos lotes. Pero este est\u00e1 sano.<\/p>\n<p>Desde abajo, Severo prende y apaga la luz de la linterna y de a poco van bajando los encapuchados con sus baldes. Llevan la comida, pero tambi\u00e9n un gancho para arrastrar las cebollas, una cuchillita gastada para limpiarle la ra\u00edz y guantes para no tajearse los dedos.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, la manchada s\u00ed, la blandita no \u2014es lo \u00fanico que indica. El resto ya saben c\u00f3mo hacerlo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/infoluro.com\/2018\/09\/cabecitas-negras-quienes-son-y-como-trabajan-los-recolectores-de-cebolla\/whatsapp-image-2018-09-26-at-11-58-22\/\" rel=\"attachment wp-att-6724\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6724 aligncenter\" src=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-225x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"278\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-225x300.jpeg 225w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-600x800.jpeg 600w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-315x420.jpeg 315w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-640x853.jpeg 640w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-681x908.jpeg 681w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22.jpeg 960w\" sizes=\"(max-width: 278px) 100vw, 278px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Todav\u00eda no amanece y la escarcha que se junt\u00f3 sobre la tierra arada penetra los borcegos y quema las plantas de los pies. Los encapuchados dejan los baldes en el suelo y van de a grupos a juntar un mont\u00f3n de pasto seco, lo amontonan al costado de las pilas de cebolla, lo pisotean un poco y lo prenden un fuego. No piensan arrancar hasta que amanezca. Y ese ser\u00e1 su \u00fanico permitido.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La vida de Herminda es predecible, como la de muchas de mujeres bolivianas que nacieron en la miseria y probablemente as\u00ed esperar\u00e1n la muerte. Hace casi un a\u00f1o lleg\u00f3 a la zona con una amiga de Ciudad del Este que le insist\u00eda con que estaba linda la cebolla y que se ganaba bien. Herminda cuenta que le hubiera gustado ser maestra, pero cuando cumpli\u00f3 quince a\u00f1os tuvo que dejar la escuela para salir a trabajar.<\/p>\n<p>\u2014Ahic\u00edto cuidaba chicos y limpiaba las casa. Lo que ganaba en mes, ac\u00e1 lo hago en una semana, pero all\u00e1 las cosas son m\u00e1s baratas, as\u00ed que estoy en la misma. Este trabajo es desgastante y sufro mucho, pues aqu\u00ed ahorita hace mucho fr\u00edo y yo no estoy acostumbrada. Ni bien junte un poco de plata quiero volver porque all\u00e1 tengo a mis hijos. Tengo tres \u2014dice la mujer de cuarenta y ocho a\u00f1os, una de las primeras en tirar una bolsa de arpillera al suelo para empezar a descolar.<\/p>\n<p>Santos \u00a0tiene las manos llenas de costra, con callos como piedras, dedos petrificados y u\u00f1as p\u00e1lidas. A esas manos le debe sus logros. Santos tuvo que escapar de Oviedo porque el hambre era insoportable. Lleg\u00f3 solo, cuando apenas ten\u00eda doce a\u00f1os. Lejos de sus padres y sus siete hermanos, cuenta que \u201censeguidita\u201d se ech\u00f3 de panza al piso para descolar. Hoy tiene treinta y dos a\u00f1os, un rancho que \u00e9l mismo levant\u00f3, cuatro hijos y la ilusi\u00f3n de que puedan seguir estudiando.<\/p>\n<p>\u2014El m\u00e1s grande tiene ocho. Ese es medio vago. Seguro que en dos o tres a\u00f1os m\u00e1s lo traiga conmigo para que aprenda lo que es laburar, viste. No me gusta que se la pase tonteando.<\/p>\n<p>El\u00edas tiene veintid\u00f3s a\u00f1os y a diferencia del hijo de Santos, a \u00e9l no le qued\u00f3 otra que dejar la secundaria en s\u00e9ptimo grado cuando sus padres murieron. Dice que son cosas de la vida.<\/p>\n<p>\u2014Mi mam\u00e1 se enferm\u00f3 de c\u00e1ncer y mi pap\u00e1 se ahog\u00f3 en un desag\u00fce cuando sali\u00f3 en pedo de un boliche. Yo ten\u00eda un buen promedio en la escuela y me hubiese gustado estudiar medicina. Pero no tuve otra que hacerme cargo de mi hermano m\u00e1s chico. Nos quedamos solos. Ten\u00eda que comprar para comer y pagar las boletas que nos segu\u00edan tirando por debajo de la puerta \u2014cuenta.<\/p>\n<p><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>El fin de la descolada marca el mediod\u00eda. Mientras los jornaleros comen un s\u00e1nguche y toman cola Manaos del pico, Severo recorre los montones de cebolla y controla que est\u00e9n listos para embolsar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/infoluro.com\/2018\/09\/cabecitas-negras-quienes-son-y-como-trabajan-los-recolectores-de-cebolla\/whatsapp-image-2018-09-26-at-11-58-22-1\/\" rel=\"attachment wp-att-6722\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6722 aligncenter\" src=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-225x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-225x300.jpeg 225w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-600x800.jpeg 600w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-315x420.jpeg 315w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-640x853.jpeg 640w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1-681x908.jpeg 681w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.22-1.jpeg 960w\" sizes=\"(max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><\/a>El chango m\u00e1s baqueano pas\u00f3 por su cuchilla cerca de treinta y cinco cebollas por cada minuto que estuvo arrodillado. El m\u00e1s novato, unas diez. Pero nadie perdi\u00f3 tiempo. En cuatro horas solo dos o tres changos enderezaron las rodillas, le dieron la espalda al viento, se bajaron el cierre del pantal\u00f3n e hicieron lo que ya no pod\u00edan aguantar m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014No pueden boludear porque en el invierno oscurece enseguida \u2014comenta Severo, parado sobre una alfombra de c\u00e1scaras secas.<\/p>\n<p>Herminda, Santos, El\u00edas y el resto de los changos se vuelven a arrodillar, se ponen las bolsas naranjas entre las piernas y empiezan a meter de a montones. Se paran, tantean, rellenan y cosen.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Esto va como pedo! \u2014dicen. Y tienen raz\u00f3n. En menos de cuatro horas, esas cebollas sucias llenas de pasto con las que se encontraron a la madrugada, lucen brillantes y apelmazadas dentro de unos sacos de red.<\/p>\n<p>Severo se pasea de un lado al otro, cuenta las bolsas que hizo cada uno y anota un cuaderno negro.<\/p>\n<p>\u201cSavado: 1734 total\u201d, escribe en el primer rengl\u00f3n de la hoja de hoy, y abajo pone cu\u00e1nto hizo cada jornalero.<\/p>\n<p>El comprador de este lote le pagar\u00e1 cien pesos por bolsa. \u00c9l se quedar\u00e1 con el cinco por ciento, le dar\u00e1 el veinte al chango y con el resto pagar\u00e1 los insumos para el embalaje, la carga y el flete hasta el mercado central.<\/p>\n<p>\u2014Conmigo pueden hacer ochocientos mangos en un d\u00eda, m\u00e1s o menos. Esta temporada soy el que m\u00e1s ofrece. Pero nadie los obliga a subirse a mi colectivo. Si quieren pueden buscar a otro \u2014dice.<\/p>\n<p><strong>\u2014Muchos creen que los cuadrilleros explotan a los recolectores de cebolla&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Es mentira.<\/p>\n<p><strong>\u2014Pero si trabajan medio d\u00eda en negro, sin aportes ni cobertura de salud, \u00bfno est\u00e1n siendo<\/strong><\/p>\n<p><strong>explotados?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Ellos trabajan en el campo muchas horas porque quieren. La zafra dura solo cuatro meses y tienen que lograr que el sueldo les rinda todo el a\u00f1o. Y por eso muchos vienen con sus hijos.<\/p>\n<p><strong>\u2014Eso es trabajo infantil&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Llevar a nuestros hijos al trabajo forma parte de nuestra cultura. Yo no subo nenes de ocho o nueve a\u00f1os, no somos animales. Los que suelen salir al campo tienen m\u00e1s de catorce o quince.<\/p>\n<p><strong>\u2014Igual son menores\u2026<\/strong><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero si no estudian algo tienen que hacer. Nuestros hijos, si llegar a ser buenos productores el d\u00eda de ma\u00f1ana, no pueden empezar a formarse cuando sean mayores de edad. Es una boludez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>***<\/strong><\/p>\n<p>El d\u00eda ya no alcanza para nada porque es de noche. Hay que cocinar, ba\u00f1arse, dejar la ropa remojada en una palangana y sin dar muchas vueltas irse dormir porque ma\u00f1ana domingo es el d\u00eda de paga.<\/p>\n<p>Los encapuchados entran al barrio m\u00e1s dormidos que cuando salieron. El colectivo, que huele a todo, cruza las v\u00edas y recorre una villa de casas bajas sin revocar. Es una especie de ghetto con bald\u00edos de pastizales altos y calles de tierra que hoy tienen m\u00e1s movimiento que lo habitual.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/infoluro.com\/2018\/09\/cabecitas-negras-quienes-son-y-como-trabajan-los-recolectores-de-cebolla\/whatsapp-image-2018-09-26-at-11-58-21\/\" rel=\"attachment wp-att-6721\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6721 aligncenter\" src=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-225x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-225x300.jpeg 225w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-600x800.jpeg 600w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-315x420.jpeg 315w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-640x853.jpeg 640w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21-681x908.jpeg 681w, https:\/\/infoluro.com\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/WhatsApp-Image-2018-09-26-at-11.58.21.jpeg 960w\" sizes=\"(max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a>Ma\u00f1ana es el D\u00eda de la Independencia de Bolivia y al fondo del barrio preparan una enorme fiesta. Seg\u00fan el \u00faltimo Censo, todo el valle del R\u00edo Colorado hay m\u00e1s de 4000 familias de origen boliviano, y muchas de ellas llegar\u00e1n para bailar danzas caporales, comer ma\u00edz inflado, tomar chicha y mascar hojas de coca.<\/p>\n<p>\u2014Los bolivianos ya no solo est\u00e1n del otro lado de la v\u00eda. Est\u00e1n por todos lados, por donde mires siempre hay. Pero a m\u00ed no me molestan, qu\u00e9 s\u00e9 yo. Tampoco tengo mucho trato \u2014dice Fabio, treinta y siete a\u00f1os, comerciante.<\/p>\n<p>\u2014En el centro se los ve cada vez m\u00e1s. Tienen alguna que otro bolishopping o una verduler\u00eda. Despu\u00e9s los ves en la plaza central, en el predio del ferrocarril o a la costa del r\u00edo. \u00a1Ah!, y no vayas al hospital porque est\u00e1 lleno todos los d\u00edas&#8230; \u2014dice Elvira, sesenta y cuatro a\u00f1os, jubilada.<\/p>\n<p>\u2014Estos bolitas hijoeputas vienen a sacarnos todas la tierras y a quitarnos el laburo. Es una verg\u00fcenza y una l\u00e1stima en lo que se ha convertido el pueblo \u2014comenta Ra\u00fal, cuarenta y cinco a\u00f1os, empleado administrativo.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en la villa, Severo tiene en claro que al final del d\u00eda solo debe rendirle cuentas a los m\u00e1s de treinta trabajadores subieron a su cuadrilla. Y a nadie m\u00e1s en todo el pueblo.<\/p>\n<p>\u2014Nosotros vinimos pobres, vivimos como pobres, trabajamos como pobres y todav\u00eda seguimos siendo pobres. La \u00fanica riqueza est\u00e1 en la tierra argentina, pero estos argentinos no se dan cuenta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta cr\u00f3nica redactada por el Periodista Maximiliano Buss, gan\u00f3 la Beca Carlos Pagni 2018 de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6720,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45,14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6719"}],"collection":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6719"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6719\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6719"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6719"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoluro.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6719"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}